Discurso boda Miriam y Alejandro

Emilio.

Buenas tardes-noches a todos los congregados en este magnífico salón, con un motivo común, dar la mejor bienvenida a Miriam y Alejandro, quienes estrenan su nueva condición de matrimonio. Recibámoslos nuevamente con un fuerte aplauso. 

Quiero tratar con estas breves palabras, de expresar: la ilusión y los sentimientos que me invaden en esta celebración como padre de Miriam, y desde hace muy poco, flamante esposa de Alejandro, y viceversa.

Agradezco con todo el cariño, poder compartir este importante acontecimiento con la familia de Alejandro, mi recién estrenado yerno, y también con los familiares más directos de ambas partes, no me olvido de grandes amigos aquí presentes, aunque sé que el grueso del pelotón lo celebrarán más adelante. Por supuesto, y no quiero dejarme en el tintero a mi otra hija: Nuria y su querido esposo Javier. Y para finalizar la otra parte de mi corazón y alma: Ascensión, sin la cual no habría sido posible contentar en estos momentos a Alejandro y antes a Javier.

Querida Miriam:

¡Estoy muy orgulloso de ti!, si algo tengo claro en esta vida es la de haber tenido una hija como tú: estudiosa, educada, trabajadora, seria y buena profesional, responsable, bastante cariñosa, que sabe escuchar, empatizar y ha madurado mucho desde que está con Alejandro. Su carácter se parece bastante al mío, en magnetismo polos iguales, ya se sabe, pero en versión actualizada, salvando la brecha intergeneracional.

También quiero decirte, que estoy orgulloso de haber asistido a la inolvidable experiencia, de ser el primero en presenciar tu llegada al mundo exterior, porque en el interior ya llevabas 9 meses, y tenerte en mis brazos, de haber compartido tu infancia con juegos, sueños y emociones, tu abrías camino porque eras la mayor, y por poco abrías senda. 

De haber disfrutado de una de las mejores etapas de mi vida, aquí también añado a Nuria, pero también de más trabajo, por daros el cariño, conocimientos, estilo de vida y herramientas que, junto con vuestro esfuerzo, os han ayudado a enfrentaros con sobresaliente al mundo de vuestra generación.

Os quiero mucho a las dos, y estáis muy guapas, me habéis hecho crecer como padre y como persona; puede que como casi todos, no haya sido el mejor padre del mundo, aunque he intentado tener el mejor fichaje en la delantera, mi esposa Ascensión, que ha sabido complementar mis carencias y tener un canal más femenino, pero el cariño de padre a hijas, siempre ha existido, como el cariño de hijas a padres siempre lo he sentido. Por eso quiero daros las gracias.

Miriam, siempre ha sido muy reservada en casa, no se si igual en las redes sociales que es otro mundo, y nos dijo que nos quería presentar a Alejandro. La idea había partido de Alejandro, y eso me encantó.

A Ascensión y a mí nos emocionó la madurez que transmitía, su buen porte, educación y saber estar. 

Después hemos disfrutado con Alejandro, muy buenos momentos compartiendo mantel, amenas conversaciones sobre cualquier tema, formal e informal, sabe mantener siempre el centro de atención porque sabe empatizar con todo el mundo. Nuestra familia desde el primer momento le ha tratado como uno más, y es encantador. Necesito que me imparta un curso acelerado de socialización. 

En Alejandro, hemos encontrado un hijo, con el que hemos hablado de todo de forma natural y con confianza. Él también ha contado con nosotros para pedirnos opinión o puntos de vista diferentes. Lo hemos agradecido, y hemos valorado muy positivamente todos los proyectos de futuro en los que se ha comprometido. ¡Vaya esfuerzo!, pero valor, energía y recursos los tiene todos por explotar.

Alejandro, nos ha aportado esa savia fresca y vitaminada, que empieza a ser natural en nuestros yernos emprendedores. Ha catalizado en Miriam facetas de madurez que tenía escritas en su ADN, la noto entusiasmada y con una alegría que se refleja en sus ojos y la serenidad de su rostro. Los dos están muy enamorados, y compenetrados, y han tenido ocasión de conocerse bien.

¡Alejandro!, has sido capaz de apostar por un futuro al lado de Miriam, trataste siempre de mirar hacia delante, mientras crecían los fuertes cimientos de todo lo que estabais creando juntos: “vuestro mundo”. Sabes que eres especial, nos diste la tranquilidad, y la felicidad a nuestra hija, y siempre te querremos como un hijo.

A Miriam, Alejandro, Lola y nieto/a, os deseamos que seáis muy felices. Siempre contaréis con nuestro apoyo.

Ascensión.

¡Hola a todos!:

Para no repetir nuevamente el agradecimiento por vuestra compañía, en un día tan feliz para Alex y Miriam, sólo comentaros, la alegría que sentí cuando nos dijeron que querían formalizar su relación, ya que significaba que se querían y deseaban formar una nueva familia.

Alex, le has aportado a Miriam muchas cosas positivas. Desde que te conoce, la veo más responsable, madura, cariñosa…, y como madre te doy las gracias, y espero que también ella te haya aportado a ti los mejores valores.

Hacéis un buen tándem. Os deseo todo lo mejor en este nuevo camino, y sólo un consejo, respeto y paciencia, mucha-mucha paciencia. Sobre todo, ahora, cuando nazca mi nietecito/a, al que estoy deseando verle ya la carita.

Doble celebración, ¡qué más podemos pedir!

Un fuerte abrazo a los tres,

Cuidármelo bien en estas vacaciones.